Macri logró un tribunal a medida para definir su único procesamiento

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Se trata del espionaje a los familiares del ARA San Juan. Por una maniobra de Comodoro Py, intervendrá el camarista Mariano Borinsky, que se reunía con Macri en la quinta de Olivos. Otros 2 jueces designados por el expresidente dijeron este miércoles que esos encuentros no justifican apartarlo. Ahora Borinsky, junto a Guillermo Yacobucci y Ángela Ledesma, deberá resolver si ratifica el sobreseimiento del exmandatario o lo revocan y dejan en pie el procesamiento dictado en primera instancia.

Mauricio Macri logró armar un tribunal a medida para que defina el único caso en que llegó a estar procesado por el plan de espionaje masivo que desplegó su gobierno. Se trata de la causa por tareas de inteligencia ilegal sobre familiares de la tripulación del ARA San Juan, en la que Macri fue procesado en primera instancia y beneficiado luego por tres jueces puestos por él en Comodoro Py. Esos mismos magistrados macristas que favorecieron al exmandatario con un sobreseimiento no negaron el espionaje sino que lo justificaron bajo el pretexto de que un grupo de padres, madres y hermanos que reclamaban pacíficamente por la vida de los marinos podían poner en riesgo la seguridad presidencial o del país. Ese fallo es que deberá ser revisado en la Cámara de Casación Penal. Pese al reclamo de las víctimas, uno de los camaristas que resolverá el futuro de Macri es Mariano Borinsky, con quien se reunía en la quinta de Olivos; el otro es Guillermo Yacobucci, designado por el ex presidente y que ya lo ayudó en otras causas y suele fallar en favor de genocidas en causas de lesa humanidad. Son los dos votos que Macri necesita para despejarle el prontuario judicial.

¿Cómo se llegó a esta instancia? El espionaje a los familiares de la tripulación del ARA San Juan es un desprendimiento de la megacausa que inició primero el juez Alejo Ramos Padilla y continuó luego su sucesor Martín Bava en los tribunales federales de Dolores. A fines de 2021, el juez Bava procesó a Macri por 6 hechos que, vale repetir, están probados. Sin embargo Comodoro Py hizo lo que mejor sabe: absorbió el expediente y una vez allí tres jueces designados por Macri en la instancia revisora, dos de ellos a dedo, lo sobreseyeron. ¿Con qué argumento? Que las tareas de inteligencia sobre los familiares del ARA San Juan estaban justificadas ya que eran para proteger la seguridad presidencial y la seguridad interior.

Los familiares apelaron el sobreseimiento de Macri y el caso llegó a la Cámara de Casación, máxima instancia penal del país, donde el ex presidente tiene bien armada su retaguardia judicial. Le funciona a la perfección, y este es un nuevo ejemplo. La causa recayó en la Sala II, que Macri logró manipular a medida. Luego de que las querellas lograran, tras mucho esfuerzo, apartar al huemul Carlos Mahiques, el tribunal para resolver la situación procesal de Macri quedó integrado por Guillermo Yacobucci, Ángela Ledesma y Alejandro Slokar. Pero Macri logro el apartamiento de Slokar. En lugar de Slokar fue designado Borinsky, que fue recusado por las víctimas del espionaje ya que se reunía con Macri en Olivos. Se le achacó falta de imparcialidad. El ex jefe de los espías Gustavo Arribas planteó entonces que la jueza Ledesma no participara de la decisión sobre la continuidad de Borinsky en el caso porque ya había criticado a sus colegas que se reunían a escondidas con el expresidente. Fue una maniobra para intentar blindarlo.

Yaboucci, el único de los tres integrantes del tribunal que no había sido recusado, decidió sortear entonces a dos colegas para que lo acompañen en la resolución de estas recusaciones. Uno de los sorteados fue Gustavo Hornos, otro de los jueces que se reunía con Macri en Olivos y en Casa Rosada. El otro sorteado fue Diego Barroetaveña, también nombrado en Casación por Macri. No es casual: en Casación hay pocas bolillas y casi todas están pintadas de amarillo. Hornos también fue recusado por las víctimas porque consideraban que no iba a ser imparcial en la resolución de la situación de Borinsky: debía revisar un hecho por el que él mismo había sido denunciado. Obviamente los familiares objetaron la situación.

Este miércoles Yacobucci y Barroetaveña resolvieron todas las recusaciones en una sola resolución de apenas 7 páginas en la que volvieron a favorecer a Macri. Es decir, le dieron la espalda a las víctimas:

  1. Como pidió el jefe de la AFI macrista Gustavo Arribas, primero apartaron a la jueza Ledesma de esta discusión sobre la continuidad de Borinsky,
  2. Luego rechazaron el apartamiento de Borinsky, es decir, lo ratificaron en la causa
  3. Finalmente, declararon “inoficioso” el tratamiento de la recusación contra Hornos ya que con dos votos resolvieron la cuestión.

De esta forma, Hornos, que había sido sorteado para intervenir, no opinó en ninguno de los planteos. Se trató de otra muestra de complicidad hacia Hornos y Borinsky, tándem que intervino en casi todas las causas del lawfare.

¿Para que Yacobucci ordenó que se sortearan dos colegas para intervenir si bastaba con uno? Está claro que la presencia de Hornos se transformó en un problema tras las recusaciones que plantearon las querellas representadas por la abogada Valeria Carreras, por un lado, y Luis Tagliapietra, por otro: un juez que visitó a Macri a escondidas debía resolver si otro camarista que visitó a Macri a escondidas podía intervenir en el único caso de espionaje ilegal en que el expresidente fue procesado en primera instancia.

¿Qué argumento usaron Yacobucci y Barroetaveña para decir que Borinsky puede intervenir sobre el procesamiento de Macri pese a que se reunió con él al menos 16 veces en la quinta de Olivos, tal como reveló este medio y confirmaron el propio juez y el propio ex presidente? Escribieron que “ciertos contactos de tipo personal por sí solos no alcanzan a sostener razonablemente el temor subjetivo expresado por las querellas”. Un intento por blindar a sus compañeros de cámara.

El punto es que si hubieran apartado a Hornos por esa causal, todos los fallos que firmó Hornos en Casación luego de sus visitas a Macri hubieran estado comprometidos. Y, sobre todo, ese desplazamiento hubiera complicado la situación de Borinsky en esta causa, que tanto preocupa a Macri.

Tras esta resolución de Yacobucci y Barroetaveña, el tribunal que deberá revisar la causa del espionaje ilegal a los familiares de los submarinistas quedó conformado por Yacobucci, Borinsky y Ledesma, la única de los jueces que no se alinea a los intereses del macrismo. De allí la relevancia del tercer voto que estaba en juego con el visitante de Macri.

Está claro que una vez más Comodoro Py jugó para el expresidente.

Eldestapeweb

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